viernes, 28 de enero de 2011

Maldigo y pregunto:


Ese amor murió
sucumbió
está muerto
aniquilado fenecido
finiquitado
occiso perecido
obliterado
muerto
sepultado
entonces,
¿por qué late todavía?

26 comentarios:

eMiLiA dijo...

Cristina Peri Rossi


.:.

Ya no quedan lágrimas, al menos no esas que quemaban el rostro; la culpa es mía, que las gasté demasiado rápido.
Pero... ¿cuánta sangre más he de derramar?


.:.


"Tanta lágrima, tanta lágrima y yo soy un vaso vacío..." ♪
(Drexler)

Lila Biscia o Lilus bla bla dijo...

quizas por que no murió
ni sucumbió
ni fue
aniquilado ni fenecido
tampoco finiquitado occiso perecido
obliterado
no ha muerto
solo fue
sepultado
con vida...


(nunca la leí a ella. Me la voy a comprar si la recomendas. Confio ciegamente en tus gustos. Con cual empiezo? este fragmento es fantastico)

besos!

Lila.

eMiLiA dijo...

Hmm, quizás Lila... quizás sea así. Pero también juré con palabras de Alejandra:

"No temas, nada te sobrevendrá, ya no hay violadores de tumbas".

Estonetes dijo...

Exacto, alguien dijo ( o igual me lo estoy inventando ahora mismo) que ningún amor muere del todo jamás y si muere es que no fue amor.

Besos desesperanzados y abrazos perdidos.

Augusto dijo...

Porque aun no es su momento. No se encuentran razones a las cuestiones del corazón.
No esperes que el amor se calle si tu corazón grita.
Hermoso fragmento!

Etienne dijo...

El amor no murió, se está simulando eso.

Malena dijo...

Es que el amor padece catalepsia.

Dayán Lorank dijo...

¡Pero que palabras!

La imagen me deja tanto que pensar*

Me he hecho la misma pregunta ¿Por qué late?

Dos abrazos para ti Emilia querida o he de decir escapista...

Gabiprog dijo...

Hay heridas que tardan en curarse, sobre todo cuando es el paciente quien debe decidir la receta...

Un abrazo.

* Willow Sweet * dijo...

Wow!!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Muchas veces el mundo es un ingrato.

Pasé a saludarte y a desearte un buen fin de semana.

Saludos y un abrazo.

Mª José dijo...

Porque siempre tarda un poquito en darse cuenta de por lo que no vale la pena sufrir...
pero llegará.

M.José

Carolina dijo...

si hace sufrir, mejor terminar de matarlo... El amor es para disfrutar y las relaciones de verdad se construyen con el tiempo, con mucho tiempo

Oscuro dijo...

El amor nunca muere del todo. Cuando creemos que no existe más en realidad está escondido en algún lado, esperando para reaparecer cuando más duela

J. G. dijo...

Preciosa negatividad

Esilleviana dijo...

Inmovilidad de los barcos, bellísima.

pero es cierto, a pesar de todo, late.

saludos.

H e l e n a... dijo...

Recordar es volver a vivir...

German Buch dijo...

Primer amor, primer dolor.
Aquel amor, perdura en tu tiempo.
Maldices la respuesta
que escribiste ayer
un portazo de aire
un finiquito sin firma.
El eco dormido en tus venas
despierta el paso de las horas
pensando en él
cuando existió, latiendo.

(…Considera, pues, todo lo que hemos hablado tú y yo en noches en vela,
en apasionadas tardes de café –London, Astoria, Arlequín-
solo como seducción
en el mismo lugar que las medias negras
y el liguero de encaje:
estrategias del deseo.
Cristina Peri Rossi).

Rulita ♥ dijo...

Dicen por ahí que morir es volver a nacer..

debe ser por eso que aun late...

muchos besos bella eMI

Soltando Letras dijo...

Creo que la mitología, con la historia del ave Fénix, nos hablaba del amor.

* Willow Sweet * dijo...

¿Dónde puedo encontrar esas microcapsulas de olvido?

......

Estoy segura de que late porque nada muere del todo hasta que no muere el olvido...

Noelplebeyo dijo...

hay q ver q resistencia...

Jazmín Alejandra. dijo...

Por que el amor jamás morira... siempre estará en nosotros, es la única manera de sobrevivir..

javixu dijo...

Porque nuestro corazón es demasiado cruel y despiadado.
Un besote!

·Geo·ligne· dijo...

ay, bonita. El amor tiene estas cosas.
Y el dolor, estas otras.

Esto también pasará. Aunque ahora haya que pasarlo.

José A. García dijo...

Muerte no siempre es sinónimo de quietud.

Fijate las hojas de los árboles en otoño, que aún muertas y separadas de su árbol siguen moviéndose (latiendo) en el viento, en el suelo, crujiendo bajo nuestros pies...

J.