viernes, 23 de octubre de 2009

Subjetividad


"Nunca te llevé a que madame Léonie te mirara la palma de la mano, a lo mejor tuve miedo de que leyera en tu mano alguna verdad sobre mí, porque fuiste siempre un espejo terrible, una espantosa máquina de repeticiones, y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro."

11 comentarios:

eMiLiA dijo...

Así nos vi muchas veces.
Un día era Horacio temiendo que alguien leyera tu mano, al siguiente era la Maga deseosa que quisieras verme sosteniendo dos velas verdes...

Nunca fui ninguno en este asqueroso mundo real... ah pero en la imaginación mi mente se poblaba de subjetivemas.



¿Podrá alguien rectificar las líneas de mi mano?

La sonrisa de Hiperión dijo...

Todas las tortillas, por huevos, tienen dos caras... con lo que casi siempre todo suele ser subjetivo...


Saludos y un besazo!

blasblog dijo...

el sujeto en la vida somos siempre nosotros, cada uno con todo su equipaje al hombro,
si bien se dice que: el destino està ya definido, pero es de cada uno el obrar con cuidado, el cubrise cuando llueve, el abrigarse cuando hace frìo,
cada acciòn es libre albedrio y està marcada en las palmas de las manos.
Saludos
Blas

Espérame en Siberia dijo...

Cómo me gustaría que alguien me leyera las líneas de la mano. Claro que me las han "leído", pero me refiero a algo con menos rango de charlatanería, si es que es posible, jajaja.

¡Muá! :D

Valentina dijo...

Siempre quise que alguien me leyera las líneas de las manos, también. Pero últimamente no necesito que alguien me lea las líneas de las manos para saber cómo será mi futuro.

Un besote, cariño.

ericram dijo...

Siempre me dieron cierto temor esas personas que leen las líneas de las manos, creo que nunca me animaría a hacerlo.
Supongo que prefiero ir topándome de a poco con mi destino.
Besos.

luis gavotto dijo...

un dia se levanto y fue al espejo
se levanto un dia y fue al espejo
se levanto otro dia y fue al espejo
fue al espejo otro dia
y
el tiempo se reflejo
y del espejo se levanto un dia
...y fue al espejo.

saludos cordiales
respetuosamente

REFLEJO DE YO dijo...

OYE.. EMILIA.. JOEEE QUE ME QUEDAO TRASPUESTO, HE LEIDO TU SOLILOQUIO COMO 6 VECES YA, QUE BONITO..
QUE SE ME HA AGARRAO DENTRO Y NO ME DEJA..
UFFF QUE BONITA FORMA DE ESCRIBIR
Y EL VIENTO SOPLABA CONTRAS NUESTRAS CARAS UNA LENTA LLUVIA DE RENUNCIAS Y DESPEDIDAS DE TICKETS DE METRO
REPITO
UFFFF

Rodolfo Serrano dijo...

Hermosos soliloquios. Un placer leerte

eMiLiA dijo...

Debo aclarar que ya quisiera yo escribir un soliloquio tal como el publicado (pero carezco del genio) y apropiarme de voz ajena es un acto muy bajo.

Reflejo de yo: el texto es de Cortázar, capítulo 1 de su novela "Rayuela"

Señorita A. dijo...

Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo su pájaro es un Mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts...

Ay, Rayuela... y bueno, supuestamente todo pasa por algo... ¿Verdad?. Un abrazo a la distancia, tu sitio es muy acogedor.