sábado, 9 de mayo de 2009

Greta




Se llamaba Greta como la famosa actriz
ni tan rubia ni tan suelta ni tan frágil
ni tan falta de complejo ni tan llena de carmín

se llamaba Greta y era joven y feliz
esperando la llegada de algún tren en la parada
confundida
sin saber que las heridas
son el precio de vivir

y llegaste tú con tu bicicleta
y tu estrecha camiseta
a volarle el corazón
y llegaste tú pura dinamita
con disfraz de agua bendita
a volarle el corazón

se llamaba Greta y aprendió como la actriz
a llorar por las esquinas y después como si nada
a decir agua pasada
estoy curada
la estrategia de mentir

se marchó el ladrón con su bicicleta
y sin flores para Greta
que esperaba en el balcón
pero ya no hay más ya no siente nada
ya olvidó aquella jugada
ya pasó lo que pasó

se llamaba Greta y era joven y aprendiz
le quedaron cicatrices de los días infelices
engreído malnacido
consentido
ya no piensa más en ti

ahora espera el tren o quizá la bicicleta
o los ojos de otro atleta
como no se encuentran dos
y vendrá tal vez y será un especialista
y sabrá como un artista
consolarle el corazón...
[Pedro Guerra]

miércoles, 6 de mayo de 2009

Arrullo de mamá


Canción del jacarandá

Al este y al oeste
llueve y lloverá
una flor y otra flor celeste
del jacarandá.

La vieja está en la cueva
pero ya saldrá
para ver qué bonito nieva
del jacarandá.

Se ríen las ardillas,
ja jará jajá,
porque el viento le hace cosquillas
al jacarandá.

El cielo en la vereda
dibujado está
con espuma y papel de seda
del jacarandá.

El viento como un brujo
vino por acá:
con su cola barrió el dibujo
del jacarandá.

Si pasa por la escuela,
los chicos, quizá,
se pondrán una escarapela
del jacarandá.
.:.
[María Elena Walsh]

lunes, 4 de mayo de 2009

Manual de instrucciones (Tomo II)


El amor se abrió paso entre los ripios de los caminos, por sobre los murmullos de las hojas que ululaban querencias lejanas, por sobre los cuerpos compañeros curtidos de soledades, por sobre sus luchas y su cansancio.
El amor se manifestó, deslizando su frágil mano en la secreta aspereza de su piel...






INSTRUCCIONES PARA ENAMORARSE
Elija una mujer cualquiera. Ponga cuidado en alguna parte de su cuerpo (de ella) y empiece a amarla. Aumente poco a poco su amor hasta completarla. Hecho esto, desenamórese rápidamente, ya que el amor provoca adicción
.::.
INSTRUCCIONES PARA MEDIR LOS AMORES
Encienda la pipa y siga caminando. Recoja, con cuidado, algunos de los besos más olvidados, algunos mechones de cabello, dos o tres miradas, uno que otro recuerdo de pieles blancas y morenas, un poema roto y una suela de zapato (esta última para darle consistencia al brebaje). Revuelva todo y sazone a discreción. Divida el resultado entre dos, tantas veces como sea necesario, hasta que no quede nada
.::.
INSTRUCCIONES PARA MEDIR DESAMORES
Basta el rencor y, finalmente, no vale la pena...

[Subcomandante Marcos - Selva Lacandona Chiapas, México, 1984-1989.]

viernes, 1 de mayo de 2009




Hoy quiero un beso hollywoodense

lunes, 27 de abril de 2009

Conversemos



- A veces creo que entre los dos hay una especie de pared.
- ¿Una pared?
- Sí, una pared. Como un muro confeccionado de ladrillos de equívocos. Es decir, nos hemos encontrado por años en horas poco amables. Vos no sé si sabés, pero la noche… debilita los corazones, y no es precisamente el mejor momento para la sinceridad. Entonces, después de, no sé, siglos de conocernos. Perdón, de saber de la existencia de uno y otro. Creo haber caído en la cuenta que en realidad, no hemos hecho más que vendernos simulacros.
- No entiendo qué querés decir.
- No me extraña. Mirá, vos dijiste alguna vez que me podías leer.
- ¿Cuándo?
- Una de las tantas noches que le dimos un guión a estos encuentros vanos y carentes de sentido; vos dijiste que podías leerme. Obvio que cuando te pedí una lectura, no sólo ni lo intentaste sino que habías olvidado hasta el alfabeto. Pero bueno, eso al margen. Lo que quiero decir, de una forma muy poco clara, es que hemos errado al errar por los bares de turno e intoxicarnos de plagiados besos, porque en última instancia, fuimos impulsados por el temor a no ser, a haber configurado tan bien nuestras existencias desde los primeros rumores de vida, que de negarnos, de elidir toda corporización, estaríamos vedando una etapa de la existencia, digamos basal, de cada uno. ¿Se entiende a lo que quiero llegar?
- La verdad, no mucho. Igual, ¿por qué siempre terminamos hablando de nosotros?
- Hmm, no sé. ¿Por qué será? ¿Quizá por mi naturaleza que gusta de las iteraciones? ¿O vos no te hartás de oírme decir lo mismo todo el no – tiempo de coincidencia?
- A veces me das miedo. No sé.
- Si, a veces yo también me doy miedo.

sábado, 25 de abril de 2009

Avanzando

A TIENTAS
Se retrocede con seguridad
pero se avanza a tientas
uno adelanta manos como un ciego
ciego imprudente por añadidura
pero lo absurdo es que no es ciego
y distingue el relámpago la lluvia
los rostros insepultos la ceniza
la sonrisa del necio las afrentas
un barrunto de pena en el espejo
la baranda oxidada con sus pájaros
la opaca incertidumbre de los otros
enfrentada a la propia incertidumbre
se avanza a tientas / lentamente
por lo común a contramano
de los convictos y confesos
en búsqueda tal vez
de amores residuales
que sirvan de consuelo y recompensa
o iluminen un pozo de nostalgias
se avanza a tientas/ vacilante
no importan la distancia ni el horario
ni que el futuro sea una vislumbre
o una pasión deshabitada
a tientas hasta que una noche
se queda uno sin cómplices ni tacto
y a ciegas otra vez y para siempre
se introduce en un túnel o destino
que no se sabe dónde acaba.
[Mario Benedetti]

miércoles, 22 de abril de 2009

MANUAL DE INSTRUCCIONES (Tomo I)


INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA


Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso. Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie). Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.


[Julio Cortázar]






{Foto: Colonia, Uruguay - Enero 09}